Carlos Peña quiere seguir en Tampa

Carlos Peña es un hombre educado y erudito, y en su cabeza, él sabe que podría haber terminado con los Rayos. El está ganando $10.125 millones al final de su pacto de tres años y comprende que podría no encajar en su futuro de planes de reducir la nómina de pago.


Pero en su corazón, él no quiere considerar la posibilidad. El vino a los Rayos justo antes del entrenamiento primaveral de 2007 (mediante contrato de liga menor) con su carrera en ruinas, y su reconstrucción y la construcción del equipo transpiraban juntos.


“Yo pienso que todo el mundo sabe lo mucho que adoro este lugar”, dijo. “Yo siento que he crecido junto con el equipo”.


Así que dice que es su “deseo” quedarse, lo cual no sorprende aún cuando él es representado por el típicamente tenaz agente Scott Boras, la decisión final es suya.


“Yo comprendo los mercados. Yo entiendo el valor que yo podría tener, no soy ciego a eso”, dijo Peña. “Pero pienso que sería tonto de mi parte ignorar lo que este equipo significa para mí. Sería absolutamente tonto. Estaría mintiéndome a mi mismo y a todos si dijera simplemente que no me importa. Eso no es verdad. Aún cuando me considero una persona inteligente, muy bien educada en cuanto al negocio del béisbol, pienso que va a haber un balance”.


No se han producido muchos comentarios acerca de conversaciones, y Peña se imagina que tendría que esperar hasta el final de la campaña, mientras los Rayos también negocian con el expirante contrato de Carl Crawford (y la casi certeza de que no los retendrán a ambos).


Pero mientras Crawford, quien estará llegando a la libre agencia en su tope, estará posiblemente fuera del rango de precio de los Rayos, Peña, a la edad de 31, está en una situación diferente.


ElNacional