ATLANTA -- Cliff Lee considera que con su regreso a Filadelfia, la rotación de los Filis podría ser un grupo para la historia. Hay pocos motivos para dudarlo.
Pero tomando en cuenta lo mucho que ha cambiado la manera en que los equipos manejan a los abridores, este quinteto-encabezado por Lee, Roy Halladay, Roy Oswalt y Cole Hamels-quizás no logre nada histórico.
Sin duda comenzarán la campaña del 2011 como la rotación más formidable en Grandes Ligas. Pero está por verse si serán recordados con la misma reverencia que las rotaciones que encabezaron Greg Maddux, Tom Glavine y John Smoltz en Atlanta durante la década de los 90.
"En el papel, nos dejan sin aliento", dijo Smoltz poco después de que Lee anunció que regresaría a Filadelfia. "La evidencia está ahí, pero existen diferencias. Nosotros seguíamos produciendo conforme avanzaba el tiempo. Está por verse cuánto tiempo estarán juntos y si son capaces de mantener ese nivel. Pero no hay duda de que tienen una rotación bastante dinámica allá".
Aunque cueste creerlo, no se pensaba de esa manera en diciembre de 1992 cuando Maddux decidió unirse a la rotación que Smoltz, Glavine y Steve Avery ya habían convertido en algo especial. No obstante, la unión entre dos ganadores del premio Cy Young en la Liga Nacional--Maddux y Glavine--y dos Jugadores Más Valiosos de la Serie de Campeonato de la L.N.--Smoltz y Avery--generó mucha emoción.
Ahora que son candidatos legítimos para el Salón de la Fama, los nombres de Maddux, Glavine y Smoltz suenan mucho más majestuosos que hace 17 años.
Mientras que Smoltz, Glavine y Maddux se convirtieron en leyendas juntos, Halladay, Lee y Oswalt se unen mucho después de haberse establecido como lanzadores de primera categoría, un grupo selecto en el cual Hamels podría ser incluido muy pronto.
No hay duda de que los Filis tienen algo especial. Y ante la posibilidad de que Halladay y Lee integren la misma rotación por al menos cuatro temporadas, la emoción que han generado en Filadelfia no sería algo pasajero.
Pero es obvio que los aficionados en Filadelfia no podrán disfrutar de esta excelente rotación por tanto tiempo como lo hicieron los fanáticos de Atlanta, quienes vieron juntos a Smoltz, Maddux y Glavine por siete campañas consecutivas de 1993 a 1999.
Como compañeros en la rotación de los Bravos, Glavine y Maddux se combinaron para darle a Atlanta 347 victorias. Maddux terminó en el primer lugar en ese tramo con 178 triunfos y Glavine en el tercer lugar. Durante sus primeras seis campañas juntos, Smoltz, Maddux y Glavine ganaron más juegos que cualquier otro grupo de lanzadores en el Viejo Circuito y cosecharon cinco premios Cy Young entre ellos.
Tres de las siete temporadas que pasaron juntos en la misma rotación resultaron en pases a la Serie Mundial. Pero ese legendario trió sólo ganó un campeonato juntos, lo cual sirve para recordar que en el mundo del deporte no se garantiza nada.
"Tenemos a cuatro muchachos que podrían ser ases", dijo Lee. "Las posibilidades de ganar la división con esa rotación son bastante altas.
"Podría ser una rotación histórica, pero creo que es demasiado pronto para comenzar hablar de esa cuando aún no hemos subido a la loma ni hemos hecho lanzamiento alguno. El tiempo dirá, pero me gustan nuestras posibilidades".







